El mejor diseño de producto es invisible: el usuario consigue lo que quiere sin pensar en la interfaz. Estos son los cinco principios que guían mi trabajo.

1. Claridad antes que belleza

Si el usuario duda, el diseño falló. Cada pantalla debe responder a una pregunta: ¿qué hago aquí?

2. Jerarquía visual

Lo importante se ve primero. Tamaño, contraste y espacio son tus herramientas para guiar la mirada.

3. Feedback inmediato

Cada acción necesita una reacción: un botón que cambia, un mensaje que confirma. El silencio genera ansiedad.

4. Consistencia

Los mismos patrones en toda la app reducen la carga mental. Un design system bien hecho lo hace automático.

5. Diseña para el error

La gente se equivoca. Un buen producto lo previene y, cuando ocurre, lo explica sin culpar al usuario.